
- Electrólisis y corrosión: La química que destruye la placa base
- Puntos de infiltración: Por qué falla la estanqueidad IP68
- Diagnóstico de daños: Del consumo fantasma a las nubes en pantalla
- Protocolo de salvamento técnico: Realidad vs. mitos inútiles
- Límites de reparación: Cuándo la placa es un residuo electrónico
Entrar al taller con un terminal que ha tenido contacto con líquidos es una carrera contra el reloj químico. El problema no es que el móvil esté "mojado", sino que el agua actúa como un catalizador para una serie de reacciones electroquímicas que degradan los componentes SMD y las pistas de cobre de forma agresiva.
Como técnicos que manejamos el microscopio a diario, sabemos que un móvil puede seguir encendido tras caer al agua, dándote una falsa sensación de seguridad, mientras que internamente la humedad en el móvil está iniciando un proceso de electrólisis que devorará los puntos de soldadura en cuestión de horas. La humedad es un conductor que, en presencia de energía eléctrica (la batería conectada), genera un puente destructivo entre líneas de voltaje y líneas de datos.
Electrólisis y corrosión: La química que destruye la placa base
El daño por líquidos se divide en tres fases técnicas: la electrólisis, la corrosión galvánica y el crecimiento dendrítico. La electrólisis ocurre instantáneamente si el dispositivo tiene energía. El agua, cargada de sales y minerales, cierra circuitos que no deberían estar unidos. Esto desvía electrones y descompone los metales de la placa. Es común ver bajo el microscopio cómo los componentes de la línea VDD_MAIN (la línea de alimentación principal) son los primeros en sulfatarse, presentando ese característico polvo verde o blanco.
La corrosión galvánica es el proceso posterior, donde dos metales distintos (como el estaño de la soldadura y el cobre de la pista) en contacto con un electrolito (el agua) inician una reacción que termina por desintegrar el pad de conexión. Por último, los puentes dendríticos son pequeñas ramificaciones metálicas que crecen entre los pines de un integrado (como el PMIC o el Codec de Audio) debido a la migración iónica. Estos puentes causan cortocircuitos intermitentes que pueden aparecer semanas después de que el móvil parezca haberse "secado".
🔧 Dato de taller: El peligro del residuo seco
Incluso si el agua se evapora, los minerales (cal, sales, cloro) se quedan incrustados. Estos residuos son higroscópicos, lo que significa que absorben la humedad del ambiente y reactivan la corrosión meses después del incidente original.
Puntos de infiltración: Por qué falla la estanqueidad IP68
Muchos usuarios confían ciegamente en la certificación IP68. Sin embargo, la estanqueidad no es eterna. El calor generado por el procesador y las cargas rápidas degrada los adhesivos perimetrales, creando microfisuras. Además, los cambios bruscos de temperatura provocan condensación interna. Pasar de un ambiente caluroso a uno con aire acondicionado frío crea microgotas tras las lentes de la cámara, un síntoma inequívoco de que la presión interna ha variado y el sellado ha fallado.
El punto más vulnerable es el puerto de carga USB-C o Lightning. Al ser un área expuesta con pines activos que portan voltajes de hasta 20V en carga rápida, cualquier rastro de humedad inicia una electrólisis violenta que puede carbonizar el conector y enviar un pico de tensión a la placa base, matando el integrado de carga (U2/Tristar o equivalente). Es vital asegurar un buen sellado y estanqueidad tras reparación para evitar que la humedad ambiental se convierta en corrosión interna.
Diagnóstico de daños: Del consumo fantasma a las nubes en pantalla
Identificar la humedad en el móvil requiere observar síntomas específicos que van más allá del simple apagado. El síntoma más revelador en el taller es el consumo excesivo de batería sin uso aparente. Esto se debe a fugas de corriente causadas por condensadores SMD parcialmente cortocircuitados por sales minerales. El terminal se calienta en zonas específicas de la placa aunque la pantalla esté apagada.
En el panel visual, la humedad suele filtrarse entre las capas del backlight en pantallas LCD o causar la degradación de los compuestos orgánicos en paneles OLED, manifestándose como manchas oscuras o nubes. Otro fallo clásico es la detección de accesorios inexistentes; el móvil cree que tiene auriculares conectados porque la humedad ha cerrado el circuito de detección en el puerto de audio o de carga. Si vives en zonas costeras, el riesgo se multiplica, por lo que es esencial prevenir la corrosión por salitre de forma activa.
Protocolo de salvamento técnico: Realidad vs. mitos inútiles
Hay que ser directos: el arroz no funciona. Es un mito que hace que los usuarios pierdan tiempo crítico. El arroz no tiene la capacidad de succión para extraer la humedad que hay debajo de los blindajes soldados (EMI shields) de la placa base. Peor aún, el polvo de almidón del arroz puede mezclarse con el agua y crear una pasta corrosiva que bloquea los conectores FPC.
El único protocolo de salvamento efectivo para un móvil caído al agua es:
- Desconexión inmediata: Apagar el terminal y, si es posible, desconectar físicamente la batería para detener la electrólisis.
- Alcohol Isopropílico (>95%): En taller, sumergimos la placa en alcohol isopropílico. El alcohol desplaza el agua y ayuda a evaporar los residuos líquidos sin dejar rastro conductivo.
- Limpieza Ultrasónica: Usamos una batea de ultrasonidos con químicos específicos para cavitar la suciedad y los restos de sulfatación que se esconden bajo los integrados BGA (procesador, memoria, ICs).
- Secado por vacío o Sílice: Si no tienes acceso a un taller, usar bolsas de gel de sílice en un recipiente hermético es un 40% más eficiente que dejar el móvil al aire.
⚠️ Advertencia técnica crítica
Nunca uses un secador de pelo. El calor excesivo puede derretir las soldaduras de baja temperatura o deformar las capas de la pantalla. Además, el flujo de aire a presión empuja las gotas de agua hacia zonas profundas de la placa que antes estaban secas.
Límites de reparación: Cuándo la placa es un residuo electrónico
No todos los terminales con humedad son reparables. Como técnicos, evaluamos la viabilidad de la reparación basándonos en la integridad de las capas internas de la placa (PCB). Si la corrosión ha llegado a las vías (vias) que conectan las diferentes capas de la placa, el dispositivo sufrirá fallos aleatorios e irreparables.
Otro límite insalvable es la carbonización del sustrato. Si un cortocircuito ha quemado literalmente el material de la placa base, no hay pad de soldadura donde asentar un componente nuevo. En estos casos, la reparación deja de ser económica y nos enfocamos exclusivamente en la extracción de datos mediante técnicas de swap de CPU y memoria a una placa donante, un proceso de microsoldadura de altísimo coste.
Veredicto profesional
La humedad en el móvil es un proceso biológico y químico que no se detiene por sí solo. Si tu terminal ha tenido contacto con líquidos, cada minuto que pasa con la batería conectada reduce las probabilidades de éxito en un 10%. La transparencia técnica es clave: un móvil mojado reparado mediante limpieza ultrasónica puede durar años, pero siempre existirá un riesgo residual si no se ha realizado un saneamiento profundo de los blindajes.
No confíes en remedios caseros. Un diagnóstico a tiempo con multímetro y microscopio es la única forma de garantizar que tu inversión tecnológica no termine convertida en óxido verde e inerte.

